Las mejores posturas para meditar

Actualizado: abr 9

¿A la hora de meditar todo es incomodidad? ¿No consigues encontrar la postura perfecta para que tu espalda esté recta?


Meditation pose
encuentra tu propia postura para meditar
Si para ser feliz hay que domar a la mente rebelde, la meditación, cómo ya sabemos a día de hoy es la mejor de las aliadas, pero ¿Y si el cuerpo se pone rebelde también?
Meditación principiantes
Meditar
Queremos hacer un viaje que te lleve a la meditación deseada, tanto si ya meditas como si te interesa la meditación para principiantes , que termine en los tips para que tu cuerpo te ayude a transitar este proceso, y no te lo sabotee. ¿Empezamos?

1-Siéntate y observa.


Suena sencillo y rápido, pero cuando lo ponemos en práctica comienzan a saltar todas nuestras alertas y resistencias. Sin discriminación, las voces de nuestro interior revolucionado salen a jugar y la autovia de la mente que nos lleva a la serenidad se colapsa. Siempre me ha gustado ver a la mente como el músculo más rebelde y completo que existe, así puedo enfocarme más en su nutrición y entrenamiento. En la disciplina del Yoga, hacemos asanas que buscan trabajar el cuerpo, para que sea el cuerpo, estando ya más moldeable, el que deje a la mente respirar.


meditación correcta
Sentarse a meditar

¿Te sientas a meditar y te preguntas si lo estás haciendo bien?


O pasas el tiempo pensando en la lista de la compra, en que no estás cómodo y en qué nos has respondido a los Whatsapp. Nos sucede a todos, hay que atravesar las espinas para llegar a la rosa. Todos lucimos más o menos igual cuando nos sentamos a meditar, y aunque hayan diversos tipos de meditación existen algunos elementos básicos de la postura que se emplean en todo el mundo. El cuerpo humano “todavía” sigue siendo el mismo para todos hasta que nos salgan alas o una segunda cabeza de tanto pensar.


Metámonos en faena, ¿Qué son los 7 `puntos de la meditación?

Una cosa es la postura ( que contamos con varias ) y otra cosa es la alineación integral del cuerpo mientras nos encontramos sentados.


Según los monjes budistas , primero debemos enfocarnos en la construcción de la postura física y sutil conocida como Postura de Meditación de Siete Puntos, en donde la intención es que nuestra ignorancia se pueda transformar en una vasta amplitud que lo puede acomodar todo.



Los siete puntos de la meditación budista
Los siete puntos de la meditación budista

Primer punto: Sentado en el suelo como un niño eterno.

Estamos mal acostumbrados a sentarnos siempre en una silla o en el sofá. Es posible que durante un tiempo te sientas un poco desafiado con la idea de sentarte en el suelo con las piernas cruzadas. Esta es la oportunidad de oro para volver a ello y tenemos algunas variaciones para sentarnos en el suelo y con las piernas cruzadas. Mi primera recomendación es que te sientes sobre un cojín de meditación firme o unas mantas. Esto facilitará la relajación de piernas y caderas y la elongación de la columna. Ya de entrada te encontrarás más cómodo.


Posturas para meditar
Posturas para meditar

1- Un cuarto de Loto o el Indio: Flexiona tus piernas y cruza la espinilla derecha frente a la espinilla izquierda.


2- Medio Loto: Esta es la preparación para el loto completo. Es una postura sentada de dificultad intermedia. Las piernas cruzadas con un pie descansando sobre lo alto del muslo opuesto. El otro pie se puede doblar por debajo de la pierna superior y descansar debajo de la rodilla o el muslo.


3- Loto completo o Padmasana: Las piernas se cruzan con ambos pies descansando sobre los muslos opuestos.


4- Sukhasana o postura fácil: Si no puede sentarse con las piernas cruzadas del todo, está bien. Simplemente siéntate alineando con ambos pies uno delante del otro, apoyados en el suelo en una posición un tanto más abierta.


5- Héroe o Virasana: Te presento al bálsamo para las piernas cansadas al final del día, así como una alternativa al Loto para la meditación sentada. Pendiente si tienes lesión en rodillas, empeines o tobillos sensibles, tus pies se acordarán de este artículo si mantienes esta postura durante un rato.


Si finalmente es demasiado sentarte en el suelo, recurre a tu silla con respaldo o incluso túmbate y practica tu meditación en una posición más relajada… Intenta no quedarte dormido.



Segundo punto: Columna alargada

Habiendo construido una base firme y respetando las curvas naturales de la columna, es importante crecer a través de ella. La tradición visualiza a la espalda como un canal recto por donde pasa la energía vital. Una línea desde caderas a tope de cabeza, corazón en alza, hombros ligeros hacia atrás y abajo en posición de descanso. Alarga tu espalda, verás como te sientes más motivado al comienzo de tu meditación. Muestra tu orgullo por estar ahí.


Tercer punto: Las manos y brazos necesitan descanso

Reposa las manos en tus muslos. Déjalas caer con las palmas hacia abajo ( los maestros dicen que sentarse con las palmas hacia abajo tiende a relajar el flujo de energía en todo el cuerpo ) o puedes colocarlas hacia arriba ( en postura receptiva). En principio los dedos están relajados, cuidado con las manos de garra, intenta no coger tus rodillas.


Más adelante puedes alternar con mudras (posturas de manos). Por ejemplo, Mudra Dhyana, uno de los mudras favoritos de Buddha. Apoya las manos en el regazo, colocando la mano derecha por encima de la izquierda con los pulgares en contacto formando un triángulo místico. Simbólicamente, la mano izquierda representa la sabiduría y la derecha la compasión.


Cuarto punto: Suavizar hombros, en ellos cargamos el peso de la vida

Deja que los hombros se relajen y empújalos ligeramente hacia atrás, esto ayudará también a establecer una espalda fuerte pero descansada. Eleva el centro de tu pecho y abre, literalmente, tu corazón.




Quinto punto: Algunos pensamientos pesan. Bajada del mentón

Inclina un par de centímetros la barbilla en dirección al pecho. Respetando las cervicales, siente como al bajar un tono la barbilla el cuello se estira. A medida que pasen los minutos revisa de vez en cuando si tu cabeza ha caído o se ha ido demasiado hacia atrás, esto puede cansar las cervicales y sacarte de tu zona zen.


Sexto punto de la postura: Relaja la tensión mandibular y dale un sitio a tu lengua.

Relaja los músculos de la cara para que la mandíbula cuelgue. Coloca y sostén la lengua en el techo de la boca, reposada en el paladar superior detrás de los dientes. Esta acción nos permite respirar algo más hondo y ralentizar el proceso de deglución de la saliva, que sin darnos cuenta resulta un foco de distracción.


Séptimo punto de la postura: Descansar la mirada externa e interna.


Relaja e intenta desenfocar tu mirada. Llévala a dos pasos delante de ti, en dirección hacia el suelo de los ojos y cierra los párpados. Te hablo de desenfocar porque el sentido de la vista busca patrones en todos lados y te será más difícil centrar tu atención en algo; así que solo mantén la mirada suelta dirigida hacia abajo (sin bajar la cabeza). Si tienes tendencia a quedarte dormido o te incomoda al principio mirar tu mundo interior, abre los ojos y realiza tu contemplación fijando la atención a un único punto. Te aseguro que con la experiencia tu mirada se cerrará de forma intuitiva y luego te sentirás tan agusto que no querrás salir de ahí, de ti.



Antes de siquiera lograr un instante de paz y adentrarnos en la meditación como una práctica completa, debemos saber cómo colocar el cuerpo y dejar que nuestros sistemas internos asimilen y digieran el conocimiento, hasta reconocerlo como natural y apropiado.


Optimiza tu tiempo y energía, cuando pases por estos siete puntos, entrarás en tu contemplación sintiéndote relajado pero elevado. Aprende todo sobre la postura de meditación y su alineación, haz que este artículo sea también parte de tu práctica.

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Autor: Nena Díamon

IG @nenadiamon

Photos: Unplash





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